Declaración Pública por el Terremoto del 27 de Febrero de 2010

Esta Superintendencia manifiesta su certeza de que la banca chilena tiene la solidez y capacidad para hacer frente a este tipo de situaciones.

A raíz de los últimos acontecimientos que han sucedido en el país, la Superintendencia de Bancos (SBIF) informa lo siguiente:

El funcionamiento del sistema bancario nacional y sus principales productos, como tarjetas de débito y crédito, y sus sucursales, están operando debidamente, con algunas excepciones puntuales entendibles a la catástrofe que ha vivido el país.

Factores ajenos al sistema, tales como la falta de energía, problemas de comunicaciones, deterioro de infraestructura, imposibilidad del personal para concurrir a sus lugares de trabajo, entre otros, han afectado y afectarán el normal funcionamiento de algunas sucursales bancarias.

Este organismo regulador quiere dar un mensaje de tranquilidad a la comunidad. Hoy domingo la SBIF se ha reunido con representantes de los principales bancos del sistema, el Ministerio de Hacienda, Banco Central de Chile, Superintendencia de Valores y Seguros, Superintendencia de Pensiones, la Asociación de Bancos y las Sociedades de Apoyo al Giro Transbank, Redbanc y Nexus, oportunidad en la cual se evaluaron las situaciones que se están produciendo y acordaron las coordinaciones necesarias para cautelar el buen funcionamiento del sistema bancario. Los usuarios pueden tener total confianza en la seguridad del sistema y las transacciones que alli se efectúan.

Revisado el funcionamiento global del sistema bancario, esta institución puede afirmar que entre la región de Arica y la Región Metropolitana, y entre la Región de La Araucanía y la región de Magallanes, no se han detectado mayores problemas en la banca. Las áreas que están presentando dificultades son: ciertas zonas de las VI, VII, y VIII regiones, las cuales se irán regularizando en la medida que se normalice el suministro eléctrico y el transporte público.

La Superintendencia de Bancos ha mantenido un permanente contacto con sus supervisados y les ha requerido que hagan todos los esfuerzos dentro de sus capacidades para que den las facilidades necesarias a sus clientes a fin de permitir el buen funcionamiento del sistema en las zonas afectadas. Al mismo tiempo, además de darles todas las facilidades para favorecer la coordinación operativa en estos momentos de excepción, se les ha solicitado que usen todos los medios disponibles para que se comuniquen con sus clientes y pongan en su conocimiento la información necesaria para su mejor atención.

Esta Superintendencia manifiesta su certeza de que la banca chilena tiene la solidez y capacidad para hacer frente a este tipo de situaciones. Asimismo, declara que hará todo lo que esté dentro de sus facultades para asegurar el correcto funcionamiento del sistema bancario y que monitoreará las acciones a implementar por las entidades que lo conforman.